|
|
|
CONSEJOS PARA INVERTIR BIEN
EN BOLSA |
NO DEBE TOMARSE DECISIONES
DE COMPRA O VENTA DE TÍTULOS BASÁNDOSE EN RUMORES.
Debemos recordar que es ilegal el uso de información privilegiada para
beneficio propio.
UNA PRIMERA APROXIMACIÓN A
LA RENTA VARIABLE SIEMPRE HAY QUE HACERLA A TRAVÉS DE UN FONDO DE
INVERSIÓN DE RENTA VARIABLE, O MIXTO. Con esto
conseguirá acostumbrarse a la variabilidad de los precios y,
cosecuentemente, se dará cuenta de que una inversión en bolsa conlleva
cambios en la situación patrimonial mucho más ostensibles que cualquier
otra inversión realizada hasta el momento.
NO DEJARSE LLEVAR POR LA
CORRIENTE. En general, es aconsejable comprar
cuando la Bolsa está en una época de crisis y vender cuando el mercado
está eufórico. Hay un viejo refrán que dice que ES MEJOR QUE LA ÚLTIMA
PESETA LA GANE OTRO.
ELEGIR UN NÚMERO REDUCIDO DE
VALORES, previamente estudiados.
DIVERSIFICAR,
es decir, no invertir todo nuestro dinero en un único valor. "NUNCA
PONER TODOS LOS HUEVOS EN LA MISMA CESTA".
SEGUIR ATENTAMENTE LA MARCHA
DE LA ECONOMÍA; en especial, los tipos de
interés y los movimientos del sector al que pertenece la sociedad en la
que se ha invertido. Sin embargo, algunos analistas consideran que la
bajadad e los tipos de interés este dejando de ser una motivación para los
pequeños inversores a la hora de entrar en Bolsa, y aseguran que los
particulares ya no se fían tanto de esa variable.
LAS DECISIONES TOMADAS HAY
QUE EJECUTARLAS CON RAPIDEZ. Si ya se ha tomado
una decisión, ésta no debe demorarse, ya que en el caso de que hubiera
sido acertada, probablemente tendrá un precio mayor ahora.
NO SER PEREZOSO A LA HORA DE
VENDER. Si en la compra es importante la rapidez
de ejecución de la decisión, en la venta lo es aún más.
SI LA VENTA VA A SUPONER
MATERIALIZAR PÉRDIDAS, NO HAY QUE TENER MIEDO A DESHACER LA POSICIÓN Y
ASUMIR LA PÉRDIDA. Puede ser peor esperar a que
el precio de compra se recupere, ya que puede no hacerlo.
ESTAR ATENTO A LOS PAGOS DE
DIVIDENDOS Y AMPLIACIONES DE CAPITAL. Existen
sectores de actividad que suelen remunerar a sus accionistas con un
dividendo muy interesante, cómo las autopistas y las eléctricas.
CONOCER LAS NOVEDADES
FISCALES DEL EJERCICIO respecto a las
inversiones en bolsa. Cúanto menores soean los rendimientos obtenidos a
través de las plusvalías, mejor deberemos conocer el tratamiento fiscal de
la inversión en valores de la bolsa, ya que su importancia crece.
CONOCER DE ANTEMANO EL
RIESGO ASUMIDO. Es posible limitar el riesgo de
nuestra inversión con diversos instrumentos, como las opciones sobre
acciones.
COMPRAR SIEMPRE SOCIEDADES
SÓLIDAS (BLUE CHIPS), ya que aunque tengan
pérdidas, siempre será más sencills su recuperación, cosa que no ocurre
con las compañías más inestables (CHICHARROS).
VIGILAR A LOS PESOS PESADOS,
tanto a los valores líderes del mercado como a los intermediarios de más
renombre.
EL DINERO QUE VAYA A
DESTINARSE A INVERTIR EN BOLSA NO DEBE NECESITARSE A CORTO PLAZO.
El inversor debe tener capacidad de espera y no verse obligado a vender a
destiempo al poco de invertir.
Se debe ESTUDIAR A LOS DISTINTOS
INTERMEDIARIOS FINANCIEROS a través de los cuales se puede canalizar
una órden bursátil. Es muy importante comprobar que el intermediario
elegido aparezca como tal en la Comisión Nacional del Mercado de Valores.
Si no se va a realizar un seguimiento
exhaustivo de la evolución de la Bolsa, lo mejor es DEJARSE ASESORAR
POR PROFESIONALES O COLOCAR EL DINERO EN UN FONDO DE GESTIÓN.
NO CONTAGIARSE POR EL
PÁNICO. En situaciones difíciles, existe una
tendencia a vender; ésto, además de poder ser la causa de una crisis
bursátil, provoca grandes pérdidas.
LOS TÉRMINOS CARO O BARATO
SON RELATIVOS. Cuando el precio de una acción es
alto se debe, normalmente, a que la empresa es rentable, y la mayoría de
los inversores están dispuestos a pagar ese precio por élla. Sin embargo,
cuando el valor de la acción es muy bajo, suele ser porque la empresa
atraviese dificultades financieras; o en otras palabras, porque son
valores con un alto riesgo.
LOS MERCADOS SIEMPRE
EXAGERAN. Están obligados a anticipar
tendencias, y las exageraciones están a la orden del día, tanto al alza
como a la baja.
DÍA DEL MES.
Los precios de los títulos suelen subir los primeros días de cada mes. De
ahí que si se compra en la última semana del mes anterior y se vende en la
primera del siguiente, el inversor tiene muchas posibilidades de sacar
beneficios de su inversión en un período de tiempo muy corto.
DÍAS DE LA SEMANA.
Se catalogan de la siguiente forma. Los martes, miércoles y jueves son,
por lo general, estables, sin grandes oscilaciones, mientras que los lunes
tienen un perfil claramente bajista y los viernes, alcista.
ENERO.
Para muchos analistas, enero es un reflejo de lo que va a suceder todo el
año. De hecho, consideran que la tendencia de los mercados en los primeros
cinco días de este mes se puede extrapolar al final del ejercicio.
DIVIDENDOS.
El precio de las acciones sube conforme se va acercando la fecha de
reparto de dividendos y desciende una vez se ha realizado éste. Una
táctica habitual entre los inversores consiste en comprar los títulos a un
precio alto, justo antes de que la compañía entregue dividendos, cobrar
éstos e, inmediatamente después, vender las acciones ya a un precio más
bajo. Así, se obtiene la rentabilidad del dividendo y, a su vez,
minusvalías (pérdidas patrimoniales), lo que a efectos fiscales puede ser
muy ventajoso.
VACACIONES.
Si se analizan los períodos vacacionales que tengan una duración mínima de
una semana, se podrá comprobar como, por lo general, la última sesión
bursátil previa a dichas vacaciones sigue un comportamiento alcista.
RALLY DE FINAL DE AÑO.
En los últimos meses del año, especialmente en diciembre, los mercados
cogen carrerilla y obtienen importantes revalorizaciones. A ello
contribuyen dos factores. El primero es que, el 30 de Diciembre, los
gestores presentan los balances de sus fondos de inversión y, para esa
fecha, siempre intentan que todo el patrimonio del fondo esté invertido en
renta variable y que no haya hueco de liquidez alguno. El otro factor es
que muchos partícipes a finales de año, por motivos fiscales, realicen
aportaciones a sus planes de pensiones. Estos planes, por lo general,
tienen un alto porcentaje de su patrimonio invertido en renta variable,
por lo que, al llegar dinero fresco al parqué, la bolsa se va a las
alturas. |
|